domingo, 9 de marzo de 2014

PARIENDO

 Quiero compartir nuestro parto, por si a alguién le puede ayudar.





Mi niña decidió nacer de nalgas, dos días antes de que nos hiciesen la versión externa.

En la semana treinta y siete y llevando desde la veinte sentadita agustito. En el hospital donde me tocaba parir la opción de parto vaginal después del primer hijo es a criterio del ginecólogo de guardia, así que desde la semana 32 y luego 36 estábamos bajo la amenaza de una posible cesárea.
El final del embarazo no fue nada tranquilo; revisiones de cuello de útero por riesgo de parto prematuro por antecedentes, contracciones en la semana 34, valoraciones de poco líquido por la gine que luego resultaron normales y el hecho de que la bebe estuviese de nalgas según protocolo.
La mañana del sábado 27 me levante sangrando, había pasado la noche con contracciones molestas y a pesar de sospechar del tapón mucoso fui a urgencias, allí me lo confirmaron y me dijeron que todo estaba bien.
Pase la mañana tranquila, con alguna contracción molesta e irregular que no paraba. Por la tarde se intensificaron en dolor y frecuencia pero nunca llegaron a ser regulares.
Pasamos la tarde con unos amigos, yo aguantando las contracciones mientras iba tras de mi niño. Mis amigos y pareja creían que eran de preparación y yo empezaba a mosquearme.
Después de comprar la cena, volvimos a casa. Le comente al papa que había que buscar plan c para esa noche por si me ponía de parto.
El plan a; era ir con mi marido y que mi madre se quedase con el niño, el plan b; que mi marido se quedase en casa y mi hermana me acompañase al hospital.
Por circunstancias ni mi madre ni mi hermana estaban en la ciudad. Llame a una amiga, pero no estaba. Finalmente mi tía, que casi me vio nacer fue la mejor opción para acompañarme.
Cenamos y dormí al mi hijo, aguantando contracciones cada vez más dolorosas que me paralizaban.
Me acosté esperando que parasen, pero no fue así. Eran las 11.20 de la noche.
Yo intentaba dormir pero en cada contracción tenía que levantarme de la cama. Alguna la pase sentada o a cuatro patas, pero al poco empezó a ser imposible estar así. Las contracciones me llevaban al baño. Inexplicablemente mi cuerpo me pedía ir allí y pasar la contracción agarrada al lavabo. Entre contracciones yo le pedía a mi cuerpo que parase, que necesitaba dormir.
Iba controlándolas para ver la duración y los intervalos.
Tenía miedo de ir al hospital, ya que no sabía que gine me tocaría.
Y tenía miedo de quedarme en casa y que luego fuese peor.
A la 1 vi que la matrona con la que hicimos las clases de preparación, estaba conectada al wasap y le mande un mensaje, ella me pidió llamarme y la llame yo.
Le explique como estaba, me comento que el qué hacer dependía de lo que yo quisiera; si me atrevía a un parto de nalgas o no. Yo le dije que sí, que era lo que quería ya que mi hija había decidido nacer así, que si en el hospital el equipo consideraba que podía hacerse, yo lo prefería.
Me comento que entonces esperase un poco, dependiendo de como me sintiese.
Seguí con mis contracciones, pasando de la cama al baño e intentando no despertar a mi niño, ya que dormimos juntos.
A las 4 desperté a mi marido y le comente como estaba, y le pedí opinión sobre que hacer. Decidimos esperar un poco y le pedí que pasase al cuarto del niño, y concentrarme en mi cuerpo.
Después de una hora donde las contracciones ganaban intensidad llame a mi tía para que pasase a buscarme.
El camino al hospital fue eterno, esta lleno de badenes y mi tía suele conducir rápido y más esa noche. Dos contracciones enormes llegaron en ese trayecto, creía que me daba algo. Mientras la ponía al tanto del plan de parto.
Al llegar la matrona vio que estaba muy tranquila empezó a preguntarme los datos del embarazo, al final tuve que decirle que estaba de nalgas y que me gustaría un parto vaginal.
Llamo a la gine. Hay tuve otra contracción que hizo pensar a la matrona que estaba más avanzada de lo que ella creía. Mientras llegaba la gine me hizo un tacto. "Estas de seis" me dijo.
En ese momento llego la gine y tras una contracción mas, vio que estaba en completa. Me comento que intentaríamos el parto vaginal dependiendo de la presentación del bebe. "Nalgas puras y cabeza inclinada" me pregunto si quería epidural ya que no sabía si daría tiempo a ponerla después. Le comente que en principio no.
En este intervalo pase dos señoras contracciones que ellas respetaban y donde me dejaban mi tiempo para pasarlas.
Me dijo que a pesar del plan de parto al ser de nalgas se consideraba de riesgo y tenía que parir en paritorio con ella y el anestesista por si acaso. Y mi tía no podría entrar, a pesar de su insistencia que para eso ella tiene su carácter.:)
Pase a la sala de dilatación. Aquí ya me deje llevar, había estado todo este tiempo controlando tiempos, comparando contracciones y esperando que encontraría en el hospital. Ya estaba allí e íbamos a por el parto de nalgas.
Y me deje llevar; me colocaron una vía por si acaso, en medio de una contracción, me pillo con la matrona a medio camino, mientras esta se disculpaba.
Me pusieron monitores dándome el movimiento que el cable dejase. Y nos quedamos solas.
Al principio pase alguna contracción agarrada a mi tía mientras me daba un masaje en la espalda, pero de repente me pedía tirarme a cuatro patas.
La gine me hizo un tacto (yo ya no las veía, solo oía que me pedían que me tumbase). Vio que quedaba un borde e intento borrarlo, pero vio que yo no aguantaba y salio un rato.
Me quede en la cama, sujeta por mi tía. Ella me animaba, masajeaba y acompañaba, me daba ánimos y apoyo.
Al final acabe agarrandome al respaldo levantado de la cama, notando como mi cuerpo se habría. Algo se deslizaba hacia afuera, me parecía alargado, como si fuese una pierna, me asuste ya que estábamos solas. De repente exploto, era la bolsa.
Me di cuenta que gemía, respiraba y empujaba, me abría y mi bebe bajaba.
Volvió la gine ha hacerme un tacto, no aguantaba en esa postura, me pedía que empujase hacia el culo, y aunque lo intentaba, sentía que me moría en esa postura. Mientras decía, "así no puedo, así no puedo" salte y volví a agarrarme al respaldo de la cama. Nos dejaron solas.
A veces notaba que recolocaban el monitor, mientras se disculpaban. Yo seguía empujando.
No veía y no oía más que a mi tía decirme, "tu puedes", "respira", "recuperate", "coge fuerzas" Yo entre en el momento "no puedo", sabiendo que era señal de que quedaba menos pero sintiendo tanta intensidad que pensé en la epidural. Yo misma me decía que ya estaba cerca.
En cada contracción empujaba, suave y notando como mi niña iba bajando, como mi pelvis y mi carne se abrían para dejarle paso.
Como mi cuerpo gritaba con cada espasmo y yo con él. Mi tía conmigo. Yo sudando. Ella poniéndome paños frescos.
Esto ya estaba, notaba que no quedaba nada.
Mi niña estaba entre mis músculos, abriendome.
Le dije a mi tía que llamase a la gine. Me pasaban a paritorio. "Puedes andar? Quieres hacer pis?" yo dije que sí para darme cuenta al instante que no podía. No podía moverme, mi niña ya estaba aquí.
Me pasaron en la cama y en el paritorio me pidieron que me tumbara, yo no podía ya que no podía dejar de empujar, pero no había otra opción, no podían arriesgarse.
En un respiro me gire, viendo o sintiendo más bien, que la cama donde había estado tenia todo preparado.
Hay vi un equipo de tres gines, matronas y más.
Mi tía había tenido que quedarse fuera, pese a volver a insistir en entrar. Volvi a empujar.
Notaba una gran presión, diferente a mi primer parto, ¡todo lo estaba siendo!
Suave y lentamente mi hija se deslizaba. Note como salia, suave, alargada. Notaba como mi carne se abría. Todo estaba en tensión. Creía que me rompía. Iba saliendo. Los brazos,...
Era intenso, muy intenso. El cuerpo estaba fuera, quedaba la cabeza. Mi cuerpo se partía. Lo último que sentí fue el aro de fuego.
Impresionante, mi hija había nacido. Después de verla el pediatra me la trajeron.
Mientras esperábamos que saliese la placenta la gine me revisaba, 0 desgarros ni dentro ni fuera. Todo bien.
Expulse la placenta por mi misma, cosa que no paso con el mayor.
Yo tiritaba. Estaba helada y me arroparon.
Me trajeron a mi niña.
Por fin la tenía en brazos. Nos olimos, saboreamos, tocamos...
Conoció su teta y no se separo de su madre a excepción de imprescindible (esto da para otro post:))
Al día siguiente pedía el alta voluntaria. Mi hija nació a las 8.10 de la mañana del domingo 28 de abril de 2013.

10 comentarios:

  1. Hija!! Yo he escuchado que cuando vienen de nalgas los partos duelen más y sin epidural! Mientras te leía estaba aparentando las piernas.
    Que bueno que pudiste tener el parto vaginal como tu querías y que bueno que te dejaste llevar por tu cuerpo. Cuando los niños se adelantan, todo se vuelve muy confuso y a veces no sabes ni que sentir. Que bueno que en tu caso todo salió perfecto :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Mami!!! Fué mi segundo parto adelantado, así que a la mañana ya imagine por donde iba. Y también tenía las cosas mucho más claras y la experiencia del anterior.
      Si que fue más doloroso, bastante más, pero al mismo tiempo, impresionante. Notar como sale cada milímetro de su cuerpo es increible.
      Gracias por pasarte!
      Un abrazo

      Eliminar
  2. Madre míaaaaaaaaa!!!!! Lospelos de punta tengo y la lagrimilla asomando!!! pero qué valiente, qué bien!!!!!

    Tardaste un montón en ir al hospital...yo creo que hubiera ido a la primera contracción...

    Qué pedazo de parto!!! Me ha encantado leerlo.

    Besos felicesssssssss!!!!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay! Yo no quería ir al hospital ya que la probabilidad de cesarea era altisima.
      Y al no ser contracciones regulares como con el primero estuve dudando. Hasta pense que mi cuerpo me daría margen.
      Una experiencia impresionante.
      Gracias por pasarte
      Besos para ti también :)

      Eliminar
  3. Me ha parecido impresionante! Y sin un desgarro, para que luego nos hagan la episiotomía por defecto... ¿Podrías comentar el hospital en el que diste a luz?

    Enhorabuena!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Cristina,
      En ninguno de mis dos partos me he desgarrado, ni me han hecho la episotomìa. No creo que esta segunda sea necesaria, excepto casos contados, no por defecto.
      El hospital fue Maternidad Virgen del Camino, en Pamplona, Navarra.
      Únicamente uno de los tres equipos a comenzado a acompañar este tipo de partos, solo en caso de multiparas (a partir del segundo bebe). El resto sigue haciendo cesareas. De hecho era lo programado si no se adelantaba, aunque eso ibamos a pelearlo.
      Gracias por pasarte y comentar.
      Un besazo

      Eliminar
  4. Gracias por tus palabras, admiro tu fuerza y tu amor!
    Aun con una ligera sensacion de haberte fallado en ese momento, coge fuerza la idea de que nadie mejor que el plan c para todo lo que vivisteis. Bailarinas guerreras.
    Te kiero Tata

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tatiiiiiiii!!!!!! fue como fue porque así tenía que ser y ella lo eligío. Ella decidio.
      No hay fallos ni nada, estuvisteis cuando hizo falta.
      Un kilo de besos y abrazos achuchones!!!!! Te queremos milllllll!!!!!!

      Eliminar
  5. Un parto precioso. Se nota que estabas informada y empoderada. Disfrutaste de un maravilloso parto!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias duermefeliz.
      Sí, me senti fuerte y poderosa, salvaje.
      Tenía la experiencia del primero, que algún día contaré, la información adecuada, la formación necesaria y el apoyo de una profesional que me ha enseñado mucho.
      Ojala todas las mujeres se sintiesen así.
      Gracias por pasarte y comentar.
      Un abrazo

      Eliminar

Gracias por comentar, así el blog se hace más rico e interesante.

Se eliminará cualquier comentario que lleve spam, publicidad, palabras malsonantes o cualquier otra falta de respeto.